Si se renuncia a una herencia, ¿A quién pasa?

Si se renuncia a una herencia, ¿A quién pasa?

Las herencias son el legado de las personas que han fallecido. Estos bienes se reparten en caso de que haya más de un heredero. Normalmente el porcentaje de repartición lo establece la persona que firma su herencia. El problema viene cuando uno de los herederos no está de acuerdo con la parte que le ha tocado y no acepta el trámite.

¿Qué pasaría entonces si se renuncia a una herencia?

En principio, el proceso de herencia quedaría estancado, pero no indefinidamente. Desde 2015 y gracias al artículo 1005 del Código Civil, la notaría deberá comunicar al heredero indeciso que tiene 30 días para pensar si aceptar o denegar la parte de su legado. Es más, en caso de que la notaría no recibiera respuesta en esos 30 días se sobreentiende que el heredero acepta la repartición de los bienes.

Por supuesto, cualquier heredero está en derecho de renunciar, y si lo hace, los bienes son para el resto. El problema viene cuando todos los herederos de primera línea desaparecen o se retiran del proceso. En ese caso pasaríamos al turno de la sucesión sin testamento.

Y si no hay herederos principales, ¿para quién son los bienes?

Al no existir una línea de sucesión principal, se aplica el procedimiento que se sigue cuando no hay testamento. De esta forma el orden sería el siguiente:

1º Hijos de los herederos.

2º Nietos del fallecido.

3º Hermanos del fallecido.

4º Sobrinos del fallecido.

5º Primos del fallecido.

Si aún así todos renunciaran a la herencia, el total de esta pasaría a formar parte del patrimonio del Estado español, más concretamente de la Comunidad Autónoma, o Diputación Foral.

Con todo esta odisea, quizá deberíamos pensar si merece la pena heredar, o no. Por supuesto, siempre es más fácil con ayuda legal.

Author: Fórmula Legal Abogados

942 381 379